
Preparación de agua y sal mágica de la Noche de San Juan
Este va a ser un artículo un poco atípico porque, aunque quiero ofrecerte la receta para preparar el agua mágica de la Noche de San Juan y la sal consagrada, antes quiero hablarte un poco sobre esta festividad y contarte un par de pequeñas historias. Espero que te guste el planteamiento y me encantará conocer tu opinión a través de los comentarios.
Los encantos de la Noche de San Juan
La festividad cristiana de San Juan Bautista quedó profundamente unida a antiguos ritos estacionales que se celebraban en torno al solsticio de verano, el momento del año en el que el Sol alcanza su máxima altura y da comienzo a su descenso progresivo en el cielo.
Con el paso del tiempo, la celebración cristiana y las antiguas costumbres relacionadas con el fuego, el agua, la vegetación, la fertilidad y la protección se entrelazaron hasta convertir la noche del 23 al 24 de junio en una de las noches más especiales del calendario tradicional.
Sea para «imitar en la tierra el gran manantial de luz y calor en el cielo» o para «quemar y destruir todas las influencias dañinas», la costumbre de encender hogueras durante la víspera de San Juan se encuentra extendida por numerosas regiones de Europa.
En los últimos años parece apreciarse una revitalización de esta actividad. En Asturias, sin ir más lejos, el rito de las hogueras ha tomado un nuevo impulso incluso en las zonas urbanas. Las propias autoridades municipales promueven en muchos lugares el levantamiento de grandes hogueras en torno a las cuales se baila y sobre las que se salta. La afluencia de personas aumenta año tras año y, en muchos casos, estas celebraciones constituyen el punto de partida de los festejos veraniegos.
En Asturias, el culto a la naturaleza implícito en la festividad gira en torno a tres elementos:
- El fuego, como representación del Sol.
- El agua, a través de costumbres como la recogida de la flor del agua y las fuentes enramadas.
- La vegetación, mediante los enrames de balcones, fuentes y tejados con flores de saúco, verbena, galanes y otras plantas nacidas en las proximidades de los arroyos.
En muchas celebraciones de la víspera de San Juan, desde Suecia y Noruega hasta distintos territorios del Mediterráneo, existe también una relación con el amor, el cortejo, la fecundidad y la formación de parejas. Las parejas saltan juntas por encima de las llamas, se realizan prácticas para conocer futuros matrimonios y se llevan a cabo ritos tradicionales relacionados con la fertilidad.
En Asturias parece existir igualmente una vinculación de esta fiesta con las fuerzas amorosas y sexuales, dentro o fuera del matrimonio. Las escapadas nocturnas de los jóvenes en busca de la flor del agua, las mozas que se revolcaban desnudas sobre el primer rocío de la mañana y coplas como esta:
Mañanita de San Juan,
madruga, niña, temprano,
a entregar el corazón
al galán que puso el ramo.
Estas coplas eran cantadas por todo el pueblo después de colocar un árbol, el ramu, ante las casas de las novias.
La tradición popular atribuía una fuerza especial a las plantas medicinales recogidas durante esta noche. También se creía que las ropas tendidas sobre los prados y humedecidas con el rocío de la mañana sanjuanera protegían de las enfermedades a quien se las pusiera. La sal expuesta al sereno se reservaba para el ganado y para otros usos protectores.
En general, la creencia popular sostenía que los poderes ocultos de la naturaleza actuaban durante esta noche con una intensidad especial y podían favorecer los deseos y las necesidades humanas.
Siendo esta una noche tan singular, resulta comprensible que la imaginación popular la haya llenado de encantos. Por toda Asturias circulan leyendas que recogen esa relación entre las fuentes, las cuevas, los tesoros, las xanas y los seres encantados.
Y ahora, una pequeña leyenda
El pastor y la encantada
Un día de San Juan al amanecer iba un pastor para el monte, y al pie de una fuente encontró una moza muy guapa. Ninguna de la comarca la igualaba en hermosura.
El pastor la acompañó más de una legua de camino y, al despedirse de ella, le preguntó quién era y dónde vivía.
—Vivo aquí cerca, en una cueva, y soy una encantada. ¿Tendrás el valor para desencantarme?
—Nunca tuve miedo. ¿Qué tengo que hacer?
—Me presentaré ante ti tres veces transformada en un cuélebre con una rosa en la boca. Si me la quitas, me desencantas. No tengas miedo aunque me veas retorcerme y amenazarte con la cola.
Después de decir esto, se metió en la cueva. Al poco tiempo apareció un cuélebre muy grande y el pastor tuvo miedo, por lo que no se atrevió a quitarle la rosa.
Lo mismo sucedió cuando se presentó por segunda vez, pero cuando apareció por tercera, el pastor reunió el valor necesario, le quitó la rosa y la moza quedó desencantada. Como recompensa, ella le regaló el tesoro que guardaba en la cueva.
Xana, xanieta
Una mujer de Cudillero llamada Camila Sande iba el día de San Juan para Avilés. En el monte encontró una xania que estaba cuidando una gallina con muchos pitos de oro.
La mujer quiso atrapar alguno con el mandil, pero no pudo. Cuando volvió para Cudillero, se lo contó a los vecinos y estos le dijeron:
—¡Ah, burraa! Si hubieras arrancado un remendín de la tu saya y lo entregas a la Xania diciendo:
Xana, xanieta,
dame la tu riqueza,
y toma la mio pobreza,
te hubiera dado la gallina y los pitinos.
Receta del agua mágica de la Noche de San Juan
Como has podido comprobar por todo lo que te he contado hasta ahora, la noche de San Juan es una noche muy especial, llena de magia y de encantos.
Además de realizar rituales, asistir a las hogueras o saltar sobre el fuego, existen otras prácticas que pueden prepararse en la intimidad del hogar.
Desde que tengo recuerdos, esta ha sido una de las tradiciones de mi familia. Imagino que también forma parte de las costumbres de muchas otras familias, porque se trata de una práctica que viene de muy antiguo.
Durante esta noche es tradición recolectar hierbas que después se utilizarán a lo largo del año y preparar un agua mágica destinada a limpiezas rituales. Puede utilizarse sobre la persona, para asperjar la casa o como ingrediente en determinados trabajos mágicos de limpieza, protección, armonía y prosperidad.
Dentro de la magia popular, a esta agua se le atribuye la capacidad de limpiar energías densas, apartar influencias perjudiciales y reforzar la protección de la persona y del hogar.
Lo que vas a necesitar
Personalmente, no me gusta utilizar agua del grifo para esta preparación. Puedes emplearla si es potable, aunque yo prefiero usar agua pura de manantial.
Si no tienes acceso a un manantial seguro, una garrafa de agua mineral embotellada cumplirá perfectamente la misma función.
La cantidad dependerá del uso que vayas a darle. Antiguamente se preparaban varios litros para aprovecharlos durante mucho tiempo, pero el agua que contiene plantas y pétalos frescos requiere una conservación cuidadosa. Lo más práctico es preparar una cantidad razonable y reservarla para los usos de los días siguientes.
También necesitarás algunas hierbas especialmente apropiadas, dentro de la tradición mágica, para la limpieza, la purificación, la protección, la calma y la mejora de las relaciones afectivas.
Puedes escoger un mínimo de tres hierbas entre las siguientes, procurando que sus propiedades mágicas sean coherentes con la finalidad que quieras dar al agua:
- Lavanda: se utiliza para purificar, calmar ambientes cargados, favorecer la armonía y suavizar tensiones emocionales. También es apropiada para trabajos relacionados con el descanso, la paz en el hogar y la protección serena.
- Manzanilla: se asocia con la prosperidad, la buena fortuna, la tranquilidad y la limpieza de energías acumuladas. Puede incorporarse a trabajos destinados a favorecer el bienestar, mejorar el ambiente familiar y atraer resultados favorables.
- Verbena: una de las plantas tradicionalmente vinculadas a la Noche de San Juan. Se emplea para la protección, la purificación, el amor, la atracción y el fortalecimiento de los trabajos mágicos.
- Romero: es una planta fundamental para limpiar, proteger y fortalecer. Se utiliza para apartar influencias perjudiciales, renovar la energía del hogar y reforzar la defensa de personas, objetos y espacios.
- Albahaca: se relaciona con la prosperidad, la protección, el amor y la buena fortuna. También puede emplearse para favorecer la concordia, atraer oportunidades y limpiar ambientes donde se han acumulado discusiones o malestar.
- Hinojo: se utiliza para la protección, la renovación, la prosperidad y la defensa frente a influencias negativas. Tradicionalmente también se ha relacionado con la fortaleza y la capacidad de superar obstáculos.
- Artemisa: planta estrechamente vinculada con la Luna, la percepción, los sueños y la protección espiritual. Se emplea en trabajos de limpieza profunda, desarrollo de la intuición y defensa durante prácticas mágicas o adivinatorias.
- Tomillo: se asocia con la purificación, el valor, la fortaleza y la recuperación de la energía. Resulta apropiado para limpiar ambientes densos, fortalecer a la persona y favorecer una sensación de seguridad.
- Mejorana: se utiliza para atraer armonía, afecto, tranquilidad y bienestar al hogar. También se relaciona con la reconciliación, la protección de los vínculos y la recuperación de la calma después de una etapa difícil.
- Salvia: una de las plantas más utilizadas en trabajos de limpieza y purificación. Se emplea para despejar energías densas, proteger espacios, cerrar etapas y preparar lugares, personas u objetos antes de una consagración.
- Helecho: se asocia con la protección, la buena fortuna y la defensa frente a influencias ocultas. En la tradición popular también se ha vinculado con la Noche de San Juan, los tesoros escondidos y los misterios de la naturaleza.
- Hierba luisa: se utiliza para limpiar, aportar serenidad, favorecer la claridad y mejorar el ambiente emocional. También resulta apropiada para trabajos de armonización, descanso y apertura afectiva.
- Saúco: árbol profundamente relacionado con la protección del hogar, los espíritus de la naturaleza y la magia tradicional europea. Sus flores y hojas se han utilizado en trabajos de limpieza, defensa, renovación y cuidado de la casa.
También vas a necesitar pétalos de, al menos, dos tipos de flores entre las siguientes:
- También puedes añadir pétalos de, al menos, dos tipos de flores, procurando elegirlas según la finalidad que quieras dar al agua de San Juan:
- Rosas: se utilizan en trabajos de amor, atracción, armonía, reconciliación y cuidado afectivo. Su significado puede matizarse según el color: las rosas rojas aportan pasión y fuerza; las rosadas favorecen el cariño y la dulzura; las blancas se relacionan con la limpieza y la protección; y las amarillas, con la alegría, la amistad y la prosperidad.
- Margaritas: se asocian con la claridad de intención, la sencillez, la alegría y los comienzos favorables. Resultan apropiadas para trabajos destinados a renovar el ánimo, atraer relaciones más limpias y despejar dudas o confusiones.
- Claveles: se emplean para la protección, la fortaleza, la fidelidad y la vitalidad. Los claveles rojos refuerzan la pasión y el valor; los blancos se utilizan para purificar y proteger; y los rosados favorecen el afecto, la gratitud y la armonía familiar.
- Geranios: están vinculados con la protección del hogar, la estabilidad afectiva y la defensa frente a ambientes cargados. También pueden utilizarse para mejorar la convivencia, fortalecer los vínculos familiares y devolver equilibrio a una casa después de conflictos o tensiones.
- Jazmines: se relacionan con la atracción, el amor, la sensualidad, los sueños y la prosperidad. Su fuerte conexión con la noche y la Luna los hace especialmente apropiados para trabajos de magnetismo personal, apertura afectiva y percepción intuitiva.
- Orquídeas: simbolizan la belleza, el magnetismo, la fecundidad, la elegancia y la capacidad de atraer aquello que se considera valioso. Se utilizan en trabajos de amor, deseo, abundancia, reconocimiento y fortalecimiento del atractivo personal.
- Malvas: se emplean para calmar tensiones, suavizar conflictos, favorecer la reconciliación y proteger los vínculos afectivos. También resultan adecuadas para trabajos de dulcificación, recuperación emocional y mejora del ambiente familiar.
- Hortensias: se asocian con la protección, la comprensión, la abundancia y la capacidad de transformar ambientes emocionalmente cargados. Pueden incorporarse a trabajos destinados a restablecer la calma, reforzar los límites del hogar y cerrar el paso a influencias desagradables.
Escoge flores frescas, bien identificadas y libres de pesticidas o tratamientos químicos. Esta preparación debe reservarse para usos rituales externos, especialmente cuando incluya especies que pueden resultar irritantes o tóxicas si se ingieren.
Utiliza plantas y flores que conozcas bien, recogidas en lugares limpios y que no hayan recibido pesticidas ni productos químicos. Lávalas con cuidado antes de incorporarlas al agua, sobre todo cuando vayas a utilizar la preparación para lavarte las manos o el rostro.
En caso de piel sensible, alergias conocidas o reacciones a determinadas plantas, escoge ingredientes suaves y realiza primero una pequeña prueba sobre la piel.
Modo de preparación del agua mágica de la Noche de San Juan
En una vasija o cuenco grande de barro o cristal vas a colocar el agua, las hierbas y los pétalos que hayas elegido.
Puedes utilizar dos o más recipientes si son pequeños, distribuyendo el agua, las plantas y las flores de manera proporcional. Todo dependerá de la cantidad que quieras preparar.
Coloca el recipiente al sereno, en una terraza, balcón, jardín o ventana, durante toda la noche del 23 al 24 de junio, es decir, durante la Noche de San Juan.
Para proteger el agua del polvo, el polen o los insectos, puedes cubrir el recipiente con una gasa fina, una tela ligera o una rejilla que permita el contacto con el aire de la noche.
A la mañana siguiente, filtra cuidadosamente el agua y retira todos los restos de plantas y pétalos.
La parte destinada a lavarte la cara y las manos debe utilizarse esa misma mañana. La cantidad reservada para asperjar el hogar puede conservarse en el frigorífico durante un periodo breve.
Si deseas guardar pequeñas cantidades durante más tiempo para trabajos rituales, puedes congelarlas en recipientes pequeños o en una cubitera destinada exclusivamente a este uso. De esta manera conservarás porciones independientes que podrás descongelar cuando las necesites.
Esta preparación está destinada al uso ritual externo y doméstico. No debe beberse.
Cómo utilizar el agua de San Juan
Puedes utilizarla para lavarte la cara y las manos durante la mañana de San Juan. Según la tradición, este gesto ayuda a apartar la envidia, el mal de ojo y otras influencias negativas, al mismo tiempo que fortalece la protección personal.
También puedes asperjar las habitaciones, las puertas y las ventanas de tu casa. Dentro de la práctica mágica, este uso se destina a limpiar energías densas, renovar el ambiente y reforzar la protección del hogar.
Además, puedes incorporarla como componente en rituales de limpieza, purificación, protección, atracción, abundancia o armonización, siempre procurando que las plantas elegidas sean coherentes con la finalidad del trabajo.
Cuando utilices el agua para lavarte, visualízate liberándote de todo aquello que te perjudica y rodeándote de una protección firme.
Cuando la uses para asperjar el hogar, imagina que las energías densas y las influencias desagradables se disuelven y abandonan cada estancia, mientras la casa queda limpia y protegida.
Si te ayuda a mantener la concentración, puedes recitar algo como esto:
Agua bendita en la Noche de San Juan,
purificadora y protectora contra todo mal,
limpia mi aura de negatividad
y forma un escudo que no puedan traspasar.
Para el hogar puedes utilizar esta variante:
Agua bendita en la Noche de San Juan,
purificadora y protectora contra todo mal,
limpia mi hogar de negatividad
y forma un escudo que no puedan traspasar.
Qué hacer con las hierbas y los pétalos
Las hierbas y los pétalos utilizados para preparar el agua pueden conservarse para determinados trabajos mágicos, siempre que se sequen correctamente.
Extiéndelos sobre una rejilla, una tela limpia o varias hojas de papel absorbente y déjalos en un lugar seco, aireado y protegido de la luz directa hasta que hayan perdido completamente la humedad.
Una vez secos, guárdalos en una bolsa de papel, una caja de cartón o un frasco limpio y perfectamente seco.
Si durante el proceso aparece olor extraño, mucosidad, fermentación o moho, las plantas deben desecharse.
Desde el punto de vista ritual, estas hierbas conservan las propiedades mágicas que tradicionalmente se les atribuyen y, además, han participado en una preparación realizada bajo el sereno de la Noche de San Juan.
Preparación de la sal mágica de la Noche de San Juan
Para preparar la sal mágica de San Juan puedes utilizar dos o tres paquetes de sal, o la cantidad que calcules que vas a necesitar durante el año.
Coloca la sal bien extendida en un cuenco grande de barro o cristal.
Una vez que se haya puesto el Sol durante la noche del 23 de junio, deja el recipiente al sereno. Recógelo antes del amanecer, procurando que la luz solar no alcance la sal.
Puedes cubrir el cuenco con una tela fina o una gasa para protegerlo de insectos, polvo y suciedad sin impedir que permanezca expuesto al aire nocturno.
Cuando la recojas, comprueba que está completamente seca. Si ha absorbido humedad, extiéndela durante un tiempo en un lugar seco antes de guardarla.
Almacénala en tarros de cristal limpios, secos, bien cerrados y convenientemente etiquetados. Al haber permanecido expuesta en el exterior, conviene reservarla exclusivamente para usos rituales y no emplearla en la alimentación.
Esta sal consagrada puede utilizarse durante todo el año en rituales, limpiezas, trabajos de protección, confección de amuletos, círculos mágicos, frascos protectores, apertura de caminos y otras prácticas en las que la sal desempeñe una función purificadora o defensiva.
Lilian Rodríguez